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El sentido de lo público: entre la democracia y el viejo clientelismo*

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Por Guillermo Pérez LaRotta
Profesor del Departamento de Filosofía
Universidad del Cauca

El sistema de dirección que está diseñado hace décadas en las universidades públicas es sencillamente perverso, y pone en cuestión una auténtica autonomía universitaria, que debería dar cierto grado de poder decisorio a las fuerzas vivas de una institución como la universidad. Y es perverso porque la elección del rector depende en grado sumo del clientelismo regional y nacional, y muy poco de esas fuerzas vivas.

Entonces, después de que un rector es elegido, empieza a pagar favores a sus amigos políticos, adentro y afuera de la universidad, aquellos que contribuyeron a elegirlo. Para mí ello desvirtúa la esencia misma de lo público y de lo universitario. ¡Pero a muchos les parece que eso precisamente es una de las condiciones esenciales de lo público! : repartirse la mermelada, como dicen ahora, para defender intereses personales, o para hacer incluso un proyecto serio, pues en cualquier caso, todo pasa por la maquinaria clientelista, esa es nuestra idiosincrasia desde antaño. Y entonces el cambio, aunque sea gradual, queda definido nuevamente por la utopía.

Por allí debería empezar una discusión […]. Qué es y cómo debería ser lo público. Enorme cuestión, que está en verdad sometida al vaivén y tutela de los gobiernos nacionales de turno, lo sabemos, y que desde hace décadas, implica que cada vez las universidades públicas trabajamos más con menos dinero. En consecuencia, hay que producir dinero, bajo la égida del neoliberalismo. ¿Alguna vez los rectores han podido pararse con firmeza ante los altos funcionarios del Estado para exigir un financiamiento digno? Quizás la misma estructura clientelista del sistema lo impide […].

Lo público tendría que ver con el reconocimiento auténtico de todos los actores de una institución, incluidos por supuesto los administrativos, -pues allí en ese estamento universitario hay mucho drama para contar-, en espacios institucionales, formales y deliberativos de discusión […]. Lo público tendría que ver con la posibilidad de dar más poder y compromiso a todas las instancias universitarias, empezando por las comunicaciones o las gestiones, la calidad. Pero en este momento marchamos en sentido contrario, pues se busca centralizar aún más el poder decisorio, en torno a unos centros de gestión que al existir bajo la égida del rector, lesionan la participación colectiva de la comunidad universitaria y avanzan hacia un modelo vertical de administración.

[…] El actual sistema siempre implica hacer cabildeo con los miembros del Consejo Superior y con los políticos locales que consuetudinariamente se reparten segmentos de la nómina en las entidades públicas, para entregarlos a sus pupilos y electores. Esa es la inspiradora idea de lo público que ellos tienen. Por lo demás, cuando el político dice que busca realizar una idea, posiblemente está pensando en hacer otra cosa, como vieja táctica ladina que corresponde a la sentencia de Maquiavelo, según la cual “el que engaña con arte halla siempre gentes que se dejan engañar”.

La verdadera forma democrática de elección estribaría en otorgarle a la comunidad universitaria la oportunidad de elegir de forma directa al rector, conociendo propuestas de los candidatos de antemano, pero eso les debe parecer a las directivas, incluyendo al Consejo Superior, peligroso, revolucionario y hasta populachero, porque perderían un poder que tiene una acendrada tradición, y entonces prefieren continuar con el clientelismo que les conviene como patriarcas que son de esta provincia.

Y si la Ley 30 no permite la elección directa, se pueden pensar otras modalidades en las que haya de verdad una mejor representación de las fuerzas vivas, para balancear el poder clientelista que siempre se mueve en el Consejo Superior. Pero las utopías son necesarias para abrir los cambios posibles en las sociedades.

*Aparte del artículo ‘La hipocresía como forma de gobierno’. Publicado originalmente en la página El Impertinente de ASPU Universidad del Cauca

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